Yo fui azafata

Este post se titula… yo fui azafata.

Así como te lo cuento.

Es el post número 15 de mi blog y me apetecía escribir sobre algo diferente.

Y hoy me he dicho a mí misma:

– Susana, déjate de tanto marketing y de tanta estrategia… que en un blog se puede escribir de lo que uno quiera.

Y así, te quiero contar cómo fue la primera parte de mi vida profesional.

Yo fui azafata de vuelo. Poco tiene que ver con lo que hago ahora. Copywriter turístico.

Pero sí que me ayudó mucho, y todos estos conocimientos me sirven hoy en día para mi negocio.

Siempre digo que todos los trabajos te aportan, cada experiencia, sea buena o mala, suma en una persona, tanto a nivel personal como profesional.

Al aeropuerto

Cuando era pequeña le pedía a mi abuelo que me llevase al aeropuerto, aquí en Coruña, a ver los aviones.

Mi abuelo miraba en el periódico -de papel, por supuesto- cuáles eran las llegadas y salidas previstas para aquella tarde, y allá íbamos.

– Llega un avión de Londres a las 17:15 horas, Susana.

-¡Vamos, abuelo!

Si hubiera crecido en Madrid, con semejante cantidad de vuelos cada hora, me imagino que no saldríamos de allí en horas.

Pero en Coruña, me tenía que conformar con un par de vuelos por la tarde… Madrid o Barcelona probablemente.

Me alucinaba ver los aviones. Y me sigue fascinando, que conste. El tamaño tan enorme… oír esos motores tan potentes capaces de levantar en el aire a cientos de personas sobre otros cientos de toneladas…

En serio, a mí me resulta alucinante.

¿No te parece? Es que, si lo piensas mucho, sin teorías físicas ni nada de eso, resulta increíble que ese trasto se levante en el aire.

Turismo

Estudiando Turismo trabajaba como azafata de congresos para tener algunos ingresos, y ahí me marqué y me propuse el objetivo número 1: “para cuando terminase la carrera, trabajaría como azafata de vuelo”.

Durante los estudios de Turismo ya podía viajar sola y volar.

Volar.

No solo ir de vacaciones con mi familia como hicimos durante toda la infancia, o ver los aviones desde el aeropuerto…o soñar con volar…

Sino ir a FITUR con los compañeros de clase, ir a Madrid a conocer El Prado o el Museo Thyssen…e ir a Túnez de viaje de fin carrera.

Siempre que hubiera una ocasión, allá iba yo -y a poder ser, en avión-.

Aunque bueno, recuerdo que fue en el tercer año de carrera cuando fui con mis amigas a Barcelona en tren… ¡madre mía! 16 horas de viaje o no me acuerdo de cuánto tiempo tardamos… jajaja a veces los estudiantes tenemos el presupuesto ajustado.

Viajar siempre ha sido una de mis pasiones, junto con los idiomas.

Por eso elegí Turismo.

París

Al terminar mi carrera de 3 años, mi madre me regaló un viaje a París. Un viaje que estaba segura de que sería una experiencia única.

Un mes yo sola en París para ir a un curso de francés para extranjeros en la Universidad de la Sorbona. Nada más y nada menos.

Tomaba café con una canadiense, me hice super amiga de Ileana, de Puerto Rico… Me encontré a una gallega jajaja y formamos pandilla también con un mexicano.

Todos se habían apuntado al mismo curso que yo. La profesora, el aula, el ambiente de la Universidad más famosa de Francia y casi de Europa… las calles de París, el Sena, los cafés en cada esquina … me alojaba en una residencia cerca de Montparnasse….

Los crepés de Nutella, las baguettes…

Inolvidable. Maravilloso. Me encantó.

Air Hostess

Tenía que tener todo organizado. Siempre fui un poco organizada de más.

Así que, cuando empecé Turismo ya sabía que quería volar. Y mis ganas iban aumentando cada año más y más. Pero tenía que acabar los estudios, ir a París y luego hacer el curso de TCP (Tripulante de Cabina de Pasajeros).

El curso era de 3 meses o de 9 meses, a elegir en función de tu perfil y de si tenía idiomas o no.

En mi caso, con inglés y francés, me fui al de 3 meses.

En Air Hostess, en la C/Torreiro, me preparé para ser azafata de vuelo. En el año 2000.

Y al terminar, a volar.

Mi primera compañía aérea

Londres

Pero para empezar me fui a Londres a practicar el inglés y a probar suerte.

Sí, España y las compañías aéreas de aquí se quedaban en espera. Primer destino, London Gatwick.

La historia allí se me complicó un poco más.

Sabía que no iba a entrar en una compañía aérea nada más llegar a Londres… Pero no me imaginaba que iría a 5 entrevistas hasta conseguir entrar en una de ellas: Excel Airways.

Esa fue la primera compañía aérea en la que trabajé como azafata.

Una compañía chárter que operaba desde el aeropuerto de Gatwick.

Un contrato de 6 meses para hacer vuelos de corto-medio radio.

Nada mal para empezar, ¿verdad?

Boeing 767 y Boeing 737 eran los aviones para los que me formé.

Y, aunque hubiera hecho un curso de lo más completo en España, tuviera la licencia y la homologación de Aviación Civil, etc… tuve que hacer un curso de 1 mes para formarme en profundidad sobre las cosas específicas de la compañía, los detalles de cada avión y el protocolo, servicio a bordo y normativa de Excel Airways.

Wow! Si alguien me hubiera dicho que haría mi primer vuelo en un avión de 2 pasillos… no me lo habría creído. 263 pasajeros además de la tripulación, con destino a Larnaca, Chipre.

Camino a Gatwick airport

Entrevistas

Las entrevistas para las compañías de vuelo no eran las típicas conversaciones serias a las que yo estaba acostumbrada de mis trabajos como azafata de congresos y eventos.

Nada que ver.

En cada entrevista me encontraba a cientos de aspirantes a TCP. Y en Inglaterra, eran en inglés, otro reto añadido a la aventura en la que me había metido.

Chicas y chicos con perfiles de lo más variados. Lo primero que hacían era medirnos.

Hay una estatura mínima que debes cumplir para poder trabajar en los aviones.

Y, aunque te pueda resultar difícil de creer, estas pruebas de altura y peso eran eliminatorias y había gente que ya se quedaba fuera del proceso de selección entonces.

Como te decía más arriba, hice 5 entrevistas. Y a la quinta fue la vencida.

Mientras no me contrataron en una compañía, hacía cafés y capuchinos en Eat Café y más adelante en Costa Café en el aeropuerto.

En la cafetería del aeropuerto veía pasar azafatas y tripulaciones enteras y mi ilusión crecía y crecía día tras día.

Lo conseguiré.

Y así, con ilusión y ganas lo conseguí.

Continuará…

Me he dado cuenta de lo largo que puede resultar el post.

Así que, el próximo día 8, más.

Gracias por leerme y por acompañarme en esta historia.

Con cariño para mi blog,

Susana

.

2 comentarios en “Yo fui azafata”

  1. Que bien qué envidia. A mi me hubiera encantado ser azafata y andar de un lado a otro sin parar.. Ver el mundo a vista de pájaro, las ciudades y los pueblecitos iluminados en la noche, y pasear por lugares inesperados…… En mi caso no pudo ser, no crecí lo suficiente.

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